sarna sarcoptica
19 Dic

Sarna sarcóptica

¿Qué es la sarna sarcóptica?

Se trata de una enfermedad de la piel producida por un ácaro ( un bichito microscópico que escaba túneles en la piel de nuestra mascota, alimentándose de restos celulares)

 

Aparece  esencialmente en cachorros  y provoca pérdida de pelo y picor acentuado, muy comúnmente en codos, extremidades y pabellones auriculares (aunque puede llegar a generalizarse y provocar una dermatitis grave)

¿Cómo saber si nuestro animal la padece?

Uno de los problemas de esta enfermedad radica en que no es fácilmente detectable, ya que es difícil visualizar el ácaro. Se requiere de una especial destreza para seleccionar las zonas dónde realizar el raspado,  la profundidad del mismo, así como la cantidad de muestras recogidas.

Por ello NO suele diagnosticarse muy frecuentemente en la clínica ordinaria (en caso de sospecha, dada la sintomatología del animal, realizaremos numerosos raspados en las zonas afectadas para asegurar su detección)

¿Debo preocuparme si mi perro tiene sarna sarcóptica?

Los animales que padecen esta enfermedad suelen responder positivamente a los tratamientos, aunque es cierto que requiere tiempo  e implicación importante por parte del propietario (que debe administrar tratamientos en casa y hacer controles periódicos), y por parte del veterinario.

La importancia de esta enfermedad NO radica  exclusivamente en que provoca una dermatitis importante en nuestra mascota, sino  que además es una enfermedad contagiosa para otros perros, y  para las personas. La sarna sarcóptica es una ZOONOSIS. El contacto directo con estos animales puede ocasionar el paso de los ácaros hasta nuestra piel. En cuyo caso padeceremos también nosotros una dermatitis, que suele afectar a  brazos, antebrazos y región abdominal especialmente. A título de curiosidad debéis saber que es una dermatitis muy pruriginosa sobre todo por la noche.

sarna sarcoptica

¿Cómo manejar mi mascota hasta su curación?

Lo primero que debemos hacer es seguir las instrucciones del veterinario para reducir la carga parasitaria de nuestro animal y por tanto su capacidad contagiosa. Los fármacos que se le administran tienen la finalidad de matar el ácaro y controlar la dermatitis. Pero además deberemos limitar el contacto directo con otros animales y personas, y manipularlo con guantes hasta su curación completa.

También es vital la desinfección del medio ambiente (sobre todo de aquellas zonas donde más tiempo esté nuestra mascota), ya que los ácaros pueden permanecer fuera del animal y por tanto puede producirse una reinfección del animal o de otros miembros de la familia.

 

 

Especialista Titulada en Dermatología Veterinaria

Paz Garcia